La cantidad justa de estructura
La mayoría de las herramientas se equivocan. Algunas imponen flujos de trabajo rígidos — estados obligatorios, procesos prescritos, métricas que miden el movimiento en lugar del avance. Otras te dan una página en blanco y esperan lo mejor.
Wodo se sitúa en el medio. Los elementos viven en una sola lista ordenada. Los organizas con etiquetas — tus etiquetas, tu terminología, tu proceso. Agrupa por lo que importa: equipo, fase, prioridad, horizonte temporal. Cambia entre las vistas de tablero, línea de tiempo y lista. El mismo trabajo, visto como lo necesitas.
Las plantillas te dan un punto de partida con valores predeterminados sensatos. Cada valor predeterminado es modificable. Cada sugerencia es omitible. Guiamos, no forzamos.



